Mostrando entradas con la etiqueta Shonen-ai. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Shonen-ai. Mostrar todas las entradas

miércoles, 18 de enero de 2023

Réquiem por el rey de la rosa (2022)

      Finalizado el trabajo y al fin libre, me lancé de cabeza contra Réquiem por el rey de la rosa (2022) con bastante hambruna (dado que hace tiempo que sufrimos una severa sequía de series yaoi), esperando disfrutar de algún tipo de trágico romance masculino. Y al menos en uno de los aspectos no me equivoqué.




     "A finales de la Edad Media, las casas de York y Lancaster se enfrentaron por el trono de Inglaterra en una sangrienta sucesión de contiendas, más tarde conocida como la Guerra de las Rosas.

     Ricardo, el tercer hijo del duque de York, está dispuesto a cualquier cosa por sentar a su padre en el trono. Pero su cuerpo esconde un secreto que le ata y le atormenta, como si de una auténtica maldición se tratara"




     También conocido como Bara-Ō no Sōretsu, es un manga shojo que se ha publicado mensualmente desde 2014 hasta 2022. Es decir, que cuando se hizo el anime, el manga ya estaba completo. Hasta el momento de su emisión, yo solo tenía la vaga idea de que iba de amor entre hombres e intrigas de palacio con mucho, mucho drama. Cuando me enteré de que se basaba en obras de Shakespeare... ya era demasiado tarde.

     Me molestaba el diseño tan femenino del protagonista, y es que en el más puro estilo manga, Ricardo no es un hombre deforme (al parecer el verdadero sufría escoliosis) sino un joven andrógino, a la vez hombre y mujer. Al principio, como se crio y educó como hombre, me fue fácil aceptar su rol como masculino mayormente y disfrutaba de ese puntito BL de la historia. Pero cuando se enamora, cuando se muestra verdaderamente enamorado, Ricardo se convierte más y más en mujer, y el género de la historia cambia a ser otro. Pero llegados a ese punto de la trama, ya te da igual, porque la historia es tan compleja y tremebunda, que es de todo menos una serie romántica.

     Y es que Ricardo está "maldito" desde su nacimiento, y solo le pueden suceder desgracias. Tiene momentos más felices, algunas victorias e inclusos oasis de paz de esos que todos deseamos que se detenga el tiempo. Son muchos años, muchos personajes, muchas batallas, traiciones y revelaciones impactantes. El trono va y viene de una casa a la otra. Se casan con primos y/o sobrinos, asesinan niños... etc etc

     No hay personaje que se salve (aunque a mí me gustaba mucho Buckingham), porque hasta al más santo se le va la olla en algún momento. Son buenos y malos, valientes y cobardes, a veces lo hacen bien y otras meten la pata hasta el fondo. En definitiva: son humanos. Y por eso es una delicia ver esta serie, porque es cruel como la vida y cambiante como la misma realidad. Está tan bien construida que a pesar de traicionar todas mis expectativas ñoñas, la disfruté casi sin pestañear.

     Eso sí: al ser recontada en 24 capítulos se me antoja un pelín atropellada. Sobre todo si tenemos en cuenta mi escasa capacidad de retentiva. Continuamente tenía que pararme y rebobinar para ponerme al día en cuanto había un salto de tiempo o aparecía un personaje nuevo. El narrador ayudaba pero no hace milagros.

     Visualmente es bastante simplona. O sea, no me refiero a los diseños del manga original, que son bellos y delicados, sino a la animación. Que no han derrochado en técnica, vamos. Fondos difuminados, colores brumosos, todo muy tétrico y carente de detalle, efectos o profundidad. Puede que sea intencionado, para seguir el rollo de ensoñación y locura del manga, pero a nivel adaptación animada se antoja un pelín pobre. Pero ya te digo, te da igual, porque todo es tan tremendamente intrincado y terrible que no es que la mera trama te atrape, es que solo quieres llegar al final para ver en qué demonios acaba todo esto. Y lo que menos te importa es si se han currado las coreografías.

     Final tiene, y es tan poco esclarecedor como el propio manga, ambiguo y libre a interpretaciones como el mismo protagonista. Así que depende de ti pensar si esto o lo otro. Pero al menos te sientes liberado.

     En conjunto, no llega a la altura artística de su manga original pero le hace buena sombra. Si primero lees el manga y luego ves la serie puede que su plasmación en movimiento te decepcione, pero al menos serías capaz de seguir mejor el argumento. Al revés (como hice yo) también ayuda a la comprensión global y a la apreciación que merece.

domingo, 22 de mayo de 2022

Sasaki to Miyano (2022)

      La friolera de dos meses desde mi última entrada 😱 He estado ocupada, pues sí, pero ¿he visto series? pues también. Aunque creo que lo primordial esta vez es que he estado vaga.

     De nuevo en Sevilla, me estaba yo preparando para otra de mis aventuras como teleoperadora cuando, no miento, en el mismo día, se me ofrecieron dos trabajos de audiovisual. El caso es que acepté uno de ellos, evidentemente, me volví a Madrid después de Semana Santa, y desde entonces ha sido un no parar de currar. En mis ratos libres, tal era el punto de mi pereza que opté por ver series y películas no anime con tal de no tener que escribir. De anime también vi alguna que otra serie pero escudándome en que próximamente tendrán nueva temporada (ya confirmada) las he dejado "para después": son Jujutsu KaisenYowamushi Pedal.

     Sasaki to Miyano (2022) también ha confirmado nueva temporada, pero aún sin fechas ni nada, así que creo que ya es hora de sacudirme la pereza y coger el ritmo de nuevo.





     "Cuando Sasaki ve a un alumno menor que él dispuesto a meterse en una pelea, decide intervenir en su lugar. Así es como conoce a Miyano, un chico serio pero alegre, algo acomplejado por su rostro afeminado, y gran aficionado al manga BL."





     ¡BL! wiiiiiiiiiii ¡BL por fin!

     Sasaki to Miyano se basa en un manga shounen ai, BL, boys love, "chico ama a chico", de los tranquilitos. No solo porque no sea yaoi, sino porque es de los que se toman su tiempo para que pase algo. Visualmente de tonos pastelones, en la técnica narrativa abusa de planos cortos y paneos sobre imagen estática donde el personaje en cuestión desarrolla sus pensamientos con voz en off mientras que el tiempo en el mundo real se detiene. Y todos son buenos chicos y todos son muy comprensivos.

     Miyano es un fudanshi, la versión femenina del término fujoshi que se refiere a las mujeres "podridas" fanáticas del shounen ai y el yaoi (es decir, mujeres como yo), pero que sorprendentemente no tienen por qué ser gays. De hecho Miyano dice gustar de las chicas y nunca antes se había imaginado como protagonista de las historias que lee. Sasaki, un año mayor que Miyano, se interesa por el género como un modo de acercarse a él, y aunque es el primero en darse cuenta de lo que siente, parece ser que no se consideraba gay tampoco antes de empezar.

     No puede decirse que sea una comedia, pero tampoco es que tenga drama por ninguna parte. Tan solo es la historia del despertar de un amor adolescente en dos velocidades. A decir verdad, me decepcionó un poco al principio por la lentitud de la narración, más parecida a un "recuentos" que a una romántica y BL además. Sasaki es un tipo tranquilo que pocas veces muestra su lado varonil, más considerado que egoísta, pide disculpas cada vez que cree que se ha impuesto sobre Miyano. Mientras que el otro se pasa la mayor parte del tiempo a por uvas.

     Pero al final me dejé invadir por la ternura e incluso empecé a disfrutar de los leves toques cómicos protagonizados por el coro de amigos que rodea a cada uno de los personajes protagonistas. Miyano puede que me desesperara al principio pero luego resultó ser uno de mis favoritos, al mostrar quizá la personalidad más compleja y la evolución más coherente de los dos. Ante todo me gusta su seriedad y cómo pierde levemente la compostura cada vez que se emociona hablando de BL.

     El manga me ha parecido ver que está por ahí, accesible, pero no lo voy a buscar de momento. Ya que anunciaron nueva temporada no se sabe para cuándo, esperaré sin problemas a que salga. No tengo ninguna prisa.

viernes, 21 de enero de 2022

Sankaku Mado no Sotogawa wa Yoru (2021)

     Acabo de recordar otra de las series que tenía pendientes de comentar. Me refiero a Sankaku Mado no Sotogawa wa Yoru (2021), también conocida como The Night Beyond the Tricornered Window ("La noche tras la ventana triangular"), algo de misterio sobrenatural con tendencias BL.




     "Kousuke Mikado tiene el poder de ver espíritus y fantasmas, pero como quiere llevar una vida normal y estar a salvo de ellos, procura ignorarlos. 
     Un día aparece ante él un exorcista llamado Rihito Hiyakawa que queda maravillado de su poder y le pide que sea su asistente para resolver un espeluznante caso de asesinatos en serie."






     En cuanto tuve noticia de que se iba a animar algo con este argumento, busqué por las redes algo de info sobre el manga en el que se basa, y para mi suerte, encontré algunos tomos en inglés, por lo que pude avanzar bastante en la historia. Luego de eso, esperé a que empezara a emitirse pero no a que estuviera completa, convirtiéndose en una de las pocas series que me he visto a razón de capítulo por semana.
     
     El desarrollo técnico, tanto en diseño, ambientes, animación y demás, se queda más bien cortito, por lo que no es de extrañar que no haya gozado de mucha popularidad. Bueno, eso y el ramalazo yaoi que tiene debido al rollito extraño que se traen los dos protagonistas. Hiyakawa, el exorcista, es un personaje extraño y entusiasta que expresa crudamente sus pensamientos, y no se cansa tampoco de expresar la atracción que siente por Mikado. Pero no es el físico lo que le atrae del muchacho sino su poder y su alma, lo que pasa es que al parecer, "tocarse el alma" es algo similar a meterse mano, y cada vez que se unen o se tocan, pues les da placer sexual o algo así. Así que todo está lleno de doble sentido y juegos de palabras que no pasan desapercibidos para los demás personajes, llegando a considerarlos novios, aunque realmente no hayan escenas romanticosexuales como tal.
     Mikado es más sensato y muy miedoso, pero es noble y confiado, y a medida que se mete en estos mundillos, va desarrollando su poder y su valor. Hiyakawa carece de filtros y habilidades sociales. Solo tiene ojos para Mikado y el dinero. Pero gracias a Mikado, empieza a abrirse un poco al resto y empieza a entender lo que está bien y lo que está mal.

     Lo que más me gustó, además del género, es el desarrollo de la trama. Fiel al manga, cada episodio avanza lento pero seguro sobre trazas de comedia y suspense, hacia un pasado siniestro y un futuro peligroso. Presenta variados aspectos del mundo sobrenatural y diferentes tipos de poder gracias también a un elenco ecléctico y variopinto. El detonante inicial de la historia deriva hacia el auténtico meollo, mucho más oscuro y profundamente ligado a los protagonistas. Además, aunque no concluye la historia, cierra un arco bastante importante (y que llega más allá de lo que he podido leer hasta ahora), por lo que en estos aspectos me deja más que satisfecha.

     Mucho me temo que aunque consiga encontrar un tomo más del manga, la historia se me quede donde se quedó el anime, pero tengo fe en que terminaré de leerlo algún día, ya que está finalizado. Y dudo que saquen más temporadas, así que... recemos por ese manga aunque sea en inglés.


     Para rematar la faena, también localicé y degusté la película live action, bastante bien planteada, la verdad, no me disgustó, aunque la historia es ligeramente deformada para poder adaptarse al formato.. Pero así en términos generales no la recomendaría tampoco, a no ser que te mole este tipo de cosas, porque si eres de los míos, entonces no te la pierdas, merecerá la pena.


domingo, 2 de mayo de 2021

Skate extremo y parkour alternativo

      Por motivos laborales, entré un poco en bajona por estrés y no me apetecía verme nada en general. Al menos, nada que requiriese demasiado esfuerzo mental y por flojera acabara desperdiciándola con mi desgana, así que recurrí a dos series cortas protagonizadas por chicos guapos y con transfondo deportivo. Algo para deleitar la vista y descansar la mente.

     SK∞ the Infinity (2021)





     "Reki es un estudiante aficionado al skate, miembro participante de S, una pista improvisada en una vieja fábrica abandonada donde se celebran peligrosas carreras clandestinas. A su clase se transfiere Langa, procedente de Canadá, quien nunca antes había montado en monopatín pero de alguna forma se siente atraído por el entusiasmo de Reki."






     SK∞ the Infinity es una serie original, es decir, que no parte de manga o videojuego como yo pensaba. De hecho creo que se adaptó al manga después y tiene un spin-off o algo así. El estudio que se encargó no es otro sino Bones, algo que se nota en la calidad de su animación, ya que, a pesar de no ser una gran producción, se ha cuidado muy mucho la planificación y el movimiento, y sin llegar a ser una maravilla, hay que reconocer que es sencillamente espectacular. Los colores, los puntos de vista, las coreografías, un ritmo narrativo trepidante en las carreras, y unas merecidas pausas en las escenas dramáticas. Como digo, si bien no destaca para estar entre las mejores, en cuanto a propuesta visual destaca entre las de su categoría.

     El argumento es sencillo en apariencia pero conlleva varias capas de profundidad, de forma que consigue no caer en el ridículo a pesar de la exageración y sobreactuación de algunos personajes. La pareja protagonista es bastante predecible: el enérgico y el callado, el torpe y el genio. Pero ambos demostrarán que son algo más en determinados momentos: el buenazo sentirá celos y envidia, y el lobo solitario descubrirá que acompañado se está mejor.

     NO ES UNA SERIE BL, ni es yaoi y ni es shonen ai, pero tampoco se puede decir que no haya absolutamente nada. Es del estilo de Banana fish o Yuri! on ice, donde no tenemos pruebas pero tampoco dudas.

     Tampoco se puede decir que sea una serie deportiva en el sentido clásico, aunque algo de entrenamiento y esfuerzo hay, pero no se trata de competir en un campeonato sino más bien de retos y duelos donde se juegan apuestas importantes y se arriesga la vida. Carreras extremas e imposibles que siguen su propia lógica estirando las leyes de la física, y que a pesar de su irrealidad, logra que entres en el pacto. Mucho de amistad entre hombres, compañerismos y esas cosas. Divertida, emocionante sin complicadas aspiraciones que dan como resultado un relato correcto para una tarde de domingo cualquiera.

Prince of Stride: Alternative (2016)








     "Nana Sakurai ingresa a la Academia Honan impulsada por su pasión por el Stride pero debido a ciertos acontecimientos, el club ya no es lo que era. Sin embargo gracias a ella y a Takeru Fujiwara, quien logra convencer también a Riku Yagami, el club renace de nuevo para recuperar su antigua gloria."





     Esta es una serie mucho más tonta que la anterior. Si bien también cuenta con chicos guapos haciendo deporte y hablando de amistad y compañerismo, sus diálogos y situaciones son bastante más ñoñas de lo que cabía esperar. Y es que Prince of Stride es originalmente un videojuego para chicas, así que no se le puede pedir mucho más.

     El deporte en sí es una variante del parkour: una carrera de relevos por circuitos urbanos en la que se deben sortear los obstáculos preexistentes. Cada equipo de corredores cuenta también con un coordinador que les ayuda a sincronizar los relevos, y ahí es donde juega la protagonista. Protagonista que, como viene siendo habitual en estas adaptaciones, es flojita, sosona y aporta bien poco. Ahora bien, por el contrario, no plantea ninguna relación amorosa, y eso se agradece.

     El argumento viene a desarrollarse en torno a Riku Yagami, quien ya dejó el stride abrumado por el talento de su hermano mayor, pero que decide volver arrastrado por el aparentemente impasible Takeru Fujiwara. En el grupo tenemos también a un par de senpais con sensualidad adulta y otro más con apariencia infantil. Harem central servido, que se irá ampliando con los equipos de las otras escuelas a las que se enfrentarán. Uno de ellos incluso es un famosísimo grupo idol, que nos amenizará con algunas de sus canciones.

     Hay carreras de entrenamiento y también eliminatorias. Hay por lo visto un campeonato que ganar pero al que se llega con bastante rapidez y facilidad. Todos los corredores tienen sus motivos, y básicamente corren lo más rápido que pueden, pero de vez en cuando hay atisbos de estrategias, pero nada muy complejo. Lo más importante son los sentimientos y las conexiones (están obsesionados con eso). Técnicamente es bastante buena. Los movimientos son fluidos y naturales, las carreras, sin llegar a ser espectaculares, están bien presentadas, de forma ágil y atractiva.

     Es un relato infantiloide pero ameno, agradable a la vista (al menos a la vista femenina), con un mensaje empalagoso, pero se deja ver.

     Especial mención para el personaje sustituto, Ayumu Kadowaki, presidente y único miembro del club de shogi, que debido a su amistad con Kohinata (el senpai de aspecto shota), se ve involucrado en esta aventura. Sus aportaciones son mayormente cómicas, habitualmente acompañado de su inseparable Kohinata, resultando una pareja bastante entrañable y hábil para dar el golpe y cierre en muchas situaciones. Su presencia no es pequeña, incluso llega a correr alguna vez, pero yo le hubiera dado más apariciones.

jueves, 15 de abril de 2021

La bendición del oficial del cielo (2020)

      Buscando algo con muchos capítulos y siguiendo la estela deportiva tras la última temporada de Haikyuu, me embarqué en una de baloncesto que ya comentaré porque aún no he terminado. Pero sucedió que vino una amiga a casa hacer maratón de series, y junto con la película Yes ka No ka Hanbun ka, que ya había comentado y recomendado aquí, y la serie ReLife, que ya vi y comenté aquí, nos dio por buscar algo en Netflix y así fue como por casualidad dimos con La bendición del oficial del cielo (2020), una producción china desconocida para mí pero que goza de merecida popularidad entre el público experto de este tipo de series.






     "Xie Lian era el Príncipe heredero del reino de Xianle que ascendió a los cielos a temprana edad. Sin embargo fue desterrado de nuevo al mundo mortal para volver a ascender hasta en dos ocasiones más, convirtiéndose en objeto de mofa entre los demás dioses.
     En su tercera ascensión, Xie Lian recibe varios encargos del Cielo, misiones que deberá cumplir para ganar crédito, y en las que se verá asistido por un par de dioses adjuntos, y un misterioso joven que parece tener gran interés en él."









     La historia de Tiān Guān Cì Fú, lo que viene a ser su título original en chino, nace originalmente como novela, pero luego fue adaptada a manhua, y finalmente en 2020, a donghua. Como he comentado, apareció como novedad mientras hacíamos zapping por el catálogo de Netflix y nos llamó la atención. Yo ya he visto alguna que otra cosa producida en China, pero no soy fiel seguidora de noticias o novedades, así que no tenía ni idea de lo que me podía encontrar. Y fue una muy grande grata sorpresa.
     No solo por la belleza del diseño, elegancia y delicadeza a raudales, sino por el gran avance que han dado en cuanto a la técnica de animación. Si bien la paleta de colores sigue siendo algo brillante, los movimientos y expresiones de los personajes han ganado en naturalidad y realismo. Las escenas de acción son dinámicas y espectaculares, y todo el conjunto en general es rico en planificación, puntos de vista y narrativa audiovisual, con detalles e incluso gestos anecdóticos, prescindibles en sí, pero que demuestran que cada dibujo es único y no reutilizan fotogramas o esquemas.
     Y eso se nota. Y se agradece. Un festín para los ojos. Sobre todo de las féminas.

     Como me suele pasar con las historias chinas, al no estar familiarizada con su folklore y demás imaginario cultural, me perdí al principio. Pero gracias a que la vi acompañada por mi amiga, al irla comentando, en seguida le pillé el rollo. Por lo que entendí, el prota era humano 800 años atrás, y como era muy bueno y amado por todos, se convirtió en dios y ascendió al Cielo. Allí debió de meter la pata y lo mandaron a la tierra otra vez. Se ve que siguió siendo bueno y se ganó de nuevo el ascenso, pero lo echaron casi inmediatamente. Y ahora, de vuelta en el Cielo por tercera vez, le tienen un poco por desastre, casi sin poder espiritual y sin crédito ninguno. Por eso cuando le encargan alguna misión celestial, le asignan un par de asistentes.
     La serie tiene diez episodios y comprende dos misiones. La primera sirve como introducción un poco, y anuncia el misterio que rodea el pasado humano de Xie Lian. La segunda misión es más complicada, y es cuando aparece el misterioso joven de rojo que se apega al prota como si le conociera, y cuyo pasado es aún más misterioso y peligroso que el de nuestro protagonista.
     Hay amor en el aire, sí, pero nada más. Así que si no eres fan del BL, podrías llegar a verla.

     La trama está muy bien estructurada, y aunque no desvela mucho del nudo principal, sí lo suficiente como para cerrar arco y dejarnos babeando por más. 




     

     



     Afortunadamente, la licencia de Netflix incluía un episodio especial que salió ya en 2021, porque así pudimos disfrutar de una especie de epílogo-prólogo que ayudó a cerrar el relato a modo de punto y seguido. Ojalá tengamos noticias de una nueva temporada en un futuro próximo.

domingo, 28 de marzo de 2021

Just... BL things...

      Después de la intensidad con la que devoré Chihayafuru me vino el típico bajón provocado por el síndrome de abstinencia. Necesitaba más romance fuera del tipo que fuera, por lo que decidí echar mano de cierto material que andaba por la red y que hasta ese momento no me habían llamado demasiado la atención. No por el género (que me encanta) sino por el formato, ya que se trata de unas OVAS, dos películas y un live action: 6 lovers (2021)Umibe no Étranger (2020)Yes ka No ka Hanbun ka (2020), y 30-sai Made Doutei da to Mahou Tsukai ni Nareru Rashii (2020).





     "Serie de 6 mini episodios basados en las seis historias más famosas de la revista Dear+: Renai Ruby no Tadashii Furikata, Kuroneko kareshi, Ze, Ten count, Ameiro paradox y Seitokaichou ni Chuukoku. "






     Dear+ es una revista especializada en mangas de temática boys love (BL, shonen ai, yaoi...) que nació en 1997 para acompañar a Wings, que solo se centraba en la publicación de manga para chicas, y así dar cabida a creaciones de contenido más explícito. Con motivo de su 20 aniversario anunciaron la producción de un DVD con estos seis OVAS, pero por unas razones y otras la cosa se tuvo que retrasar hasta 2021.

     Las seis historias elegidas las conozco en mayor o menor grado, aunque como se trata de mangas que aún siguen en publicación, no las he leído al completo y tampoco hay ninguna que lleve al día. Pero son buenos mangas. Mi favorito sin duda es Ten count, del que se anunció hace un par de años que tendría serie propia pero de la que aún no se sabe nada. Así en general, pues eso, son historias románticas entre hombres, unas más cómicas, otras más trágicas, unas al estilo recuentos de la vida, otras con un toque sobrenatural, unos son adolescentes, otros ya son adultos, en fin...

     Como animación dejan mucho que desear. Cada episodio dura apenas 3 o 4 minutos y tampoco es que hayan derrochado mucho en medios técnicos. Al ser tan breves, el argumento es apenas anecdótico, como si se trataran de omakes o extras de algún tomo. Así que nada más tiene gracia si conoces a los personajes y te hace ilusión verlos animados y escuchar sus voces. En una época tan estéril de series de esta temática, se agradece el aperitivo, pero evidentemente no saben a nada. De hecho creo que me faltó uno por ver pero habiendo visto los otros, no me merece la pena ni buscarlo.




     "Shun es un aspirante a novelista que se siente atraído por Mio, un estudiante que todos los días contempla el mar en solitario desde un banco cercano. Poco después de que consigan entablar amistad, Mio debe abandonar la isla debido a circunstancias familiares y Shun vuelve a quedarse solo. Pero Mio regresa tres años después para que ambos puedan afrontar sus sentimientos."





     El manga en el que se basa en realidad tiene dos entregas: Umibe no Étranger Harukaze no Étranger (El extraño de la playa y El extraño en primavera, o algo así), y la película adapta solo la primera, que es cuando Shun y Mio se conocen, siendo Mio aún menor de edad, y comienza su medio romance. Leí los magas hace tiempo y los recuerdo como una historia bonita, un dibujo muy tierno, pero algo floja de emoción e intenciones para mi gusto. Y la película refuerza mis primeras impresiones, pero a peor.

     A ver, es decir, no es mala. Técnicamente está cuidada con detalle, la animación es de calidad cinematográfica y los ambientes y personajes son expresivos y humanos. Es la estructuración del argumento lo que me choca. En apenas una hora, los chicos se conocen, se enamoran, se separan, se vuelven a reunir y deciden estar juntos. Si no te has leído el manga (o si te lo leíste hace mucho) da la sensación de que todo sucede muy rápido y "por que sí". No hay evolución, puntos de giro ni inflexiones, sino una sucesión de acontecimientos y diálogos que o te los crees o te los crees. No sé si me pilló cansada o aún bajo los efectos del tsunami Chihayafuru, pero no conseguí empatizar con los personajes ni meterme demasiado en la historia. Como manga, está bien, pero como película es algo superficial.





     "Kei Kunieda es un popular presentador de televisión de apariencia y comportamiento impecables que, en realidad, oculta una personalidad egoísta e irritable. Debido a ciertas casualidades, conoce a Ushio Tsuzuki, tanto en su faceta profesional como en su vida privada, por lo que pronto sentirá la necesidad de que alguien llegue a conocerle por completo."





     Esta película es una adaptación de una serie de novelas ligeras y su título más o menos significa "¿Sí? ¿No? ¿A medias?". Al igual que la anterior, viene a durar menos de una hora, y sin embargo, es mucho más orgánica y emotiva. También nos cuenta el nacimiento de un romance entre dos hombres aunque en un período de tiempo más corto del que necesitaron Shun y Mio. Pero aún así no hay color en cómo se cuenta una y cómo se cuenta la otra.

     Técnicamente, es una producción más televisiva que cinematográfica, pero no tiene nada de lo que avergonzarse. Y, como digo, el desarrollo del argumento es mucho más natural y fluido. Aquí, por ejemplo, se empatiza mucho más con el protagonista, ese joven presentador principesco obsesivamente preocupado por ocultar su verdadera personalidad. El hecho de que Ushio se tope con él en sus dos facetas, la pública y la privada, le hace darse cuenta de lo solitario que resulta mantener su doble vida y lo mucho que ansía que alguien le acepte tal y como es. Una historia muy amena y emocionante, que empieza como comedia, y de hecho la mantiene hasta el final, pero que arranca momentazos serios cuando tiene que hacerlo. Al fin y al cabo toca un tema que nos afecta a todos: el cómo queremos que nos vean y el no querer dejar de ser nosotros mismos. Y que nos quieran, claro, tal y como somos.

     Recomendable.



     "Dicen que si llegas a los 30 siendo virgen, te conviertes en un mago. Lo creyera o no, lo cierto es que el día de su cumpleaños, Kiyoshi Adachi descubre que tiene el poder de leer la mente de todo el que le toca. Sin poder evitarlo, descubre que su compañero de trabajo Yuichi Kurosawa, el más popular y eficiente de su oficina, está enamorado del alguien de su departamento que resulta ser... ¿él?"

     Esta serie, conocida también como Cherry magic, se basa en un manga que sigue en publicación y del que he encontrado más bien poco. Al menos en español. Me resistí a verlo porque por mucho que me guste el género, no me siento muy atraída hacia las adaptaciones de imagen real. Además, por lo general ya sabemos cómo son los live action, y en cuanto a esta temática tan delicada no sabía muy bien qué me iba a encontrar. Lo mismo era demasiado cutre y ridícula, o tal vez demasiado realista y me haría sentirme violenta. Pero ni una cosa ni otra.

     La serie tiene 12 episodios y dos especiales, de unos 25 minutos aproximadamente, por lo que resulta una historia bastante ágil y llevadera. En general se plantea como comedia romántica, con una historia central protagonizada por Adachi y Kurosawa, y una secundaria protagonizada por un amigo de Adachi. Correcta en todos los sentidos, se desarrolla con bastante naturalidad, a pesar de las sobreactuaciones de algunos de sus actores. En concreto, el personaje de Tsuge, el amigo de Adachi, cuya historia complementa la trama principal, pero cuyos actores protagonistas no se desempeñan con la suficiente naturalidad, y su romance queda un poco artificial. Te ríes, sí, pero te cuesta creértelo.

     Afortunadamente, el protagonista, o sea, el actor que lo interpreta, Eiji Akaso, además de mono, es muy expresivo, y dado que hay mucho diálogo mental, hace un trabajo excepcional poniendo caras acordes a cada situación. Es el más natural de todos y gracias a eso salva el conjunto. Su compañero, Keita Machida, es algo más hierático, supongo que porque le toca el papel de príncipe encantador, y se nota algo forzado, pero hace buen uso de sus recursos y no desentona con la espontaneidad de su colega. Chirría, pero pasa justo.

     En resumen, resultó ser una grata sorpresa que me hizo pasar buenos ratos. Aceptable para considerar recomendarla.

domingo, 28 de febrero de 2021

Given (2019) & Given: The Movie (2020) & Live action (2021)

     Bueno, pues esta es la segunda serie que terminé anteriormente pero que había quedado a la espera de la movie. Y entre unas cosas y otras, decidí espaciarla un poco más para volverla a ver desde el principio. Así que después de terminar la tercera temporada de Cobra Kai, me dejé llevar por una recomendación y acabé viendo la primera (y única hasta el momento) de Upload, en Amazon Prime. Y finalmente, me dispuse a disfrutar por segunda vez de Given, aun más y mejor que la primera.



     "Ritsuka Uenoyama es bueno con la guitarra y, aunque no abandona sus prácticas con la banda, parece haber perdido la pasión con la que comenzó. Un día descubre que su sitio favorito para las siestas del almuerzo ha sido invadido por un extraño chico que se aferra a una guitarra con las cuerdas rotas..."

     Yo ya había visto por ahí imágenes y artículos que hablaban del manga de Given pero no despertó especialmente mi interés. Me daba la impresión de ser un manga de adolescentes melancólicos que querían ser músicos o algo así. Y aunque en su día disfruté de Beck y otras del género, cuando salió el anime y vi que solo tenía 11 episodios, me dio más pereza aún. Pero bueno, cuando finalmente le di la oportunidad descubro con sorpresa que, además de musical, y quizá por encima de eso, se trata de una historia BL o shonen ai o como se quiera llamar. Ni que decir tiene que me hicieron los ojos chiribitas, ya que últimamente este género escasea al límite de ser desesperante.

     No me equivoqué en lo de la melancolía, ya que el detonante de la historia es de un drama que da miedito, pero al mismo tiempo está salpicado de tantos puntos divertidos y cómicos que resulta una dulce amargura de lo más deliciosa. Los protas difieren tanto en carácter como en punto de partida: Uenoyama es taciturno, algo bruto y bastante temperamental; Mafuyu es introvertido, callado y fundamentalmente inexpresivo. El primero es virgen y sin historial amoroso. El segundo ya cuenta con un primer amor intenso y doloroso a su espaldas. Uenoyama aprenderá a ser considerado y tratar de entender a los demás. Mafuyu, por el contrario, a expresar sus sentimientos. Básicamente, la cosa es así.

     Con ellos están Haruki y Akihiko, el bajo y el batería, ambos universitarios, protagonistas de su propio triángulo que, en principio, se mantiene al margen de la pareja principal, pero que intervienen de manera bastante activa en el desarrollo de la relación Ue-Mafuyu, ya que de ello depende el futuro de la banda.

     Técnicamente, mola mucho el tono soft de los dibujos y colores, como si hubiera un halo permanente haciéndolo todo mas tierno. Animación correcta, con algo de CGI para las actuaciones musicales, poco detalle en los movimientos, ya que quitando dos o tres actuaciones, el resto es diálogo y situaciones tranquilas. La música, por su parte, sigue el rollito tragicómico de la imagen, al menos en lo que se refiere a las ambientaciones, porque la banda es de rock, y quizá por ese contraste, resulta tan impactante la primera vez que Mafuyu canta por fin, gritando todo lo que llevaba guardado.

     Ni que decir tiene que lloré todas y cada una de las veces que vi esa escena (que han sido más de dos), leyendo la letra y escuchando la canción con los huesos. Y nada, ahora mismo estoy enganchada a las 5 canciones de la serie. Bueno, 3 sí son de la serie (opening, ending y Fuyu no hanashi, la canción de Mafuyu), las otras dos son de la película, que más que película, viene a ser un episodio largo continuación de la serie, donde al mismo tiempo que Mafuyu y Uenoyama aprenden a ser pareja y componen un nuevo tema juntos, los mayores Haruki y Akihiko nos cuentan de qué va su rollo.


     Esta pareja tampoco está exenta totalmente de drama aunque no es tan trágico como el protagonista. Un triángulo con una punta bastante problemática, a quien Mafuyu llega a conocer, y que sirve de inspiración para su segundo mensaje al mundo.


     Me quedé con tanta hambre después que corrí a por el manga, pero tampoco es que haya avanzado mucho más desde el punto en el que se queda la peli.

     Se centra un poco en una tercera historia, la de los amigos del colegio de Mafuyu, y los nuestros siguen presentes pero sin grandes cambios, así que habrá que esperar unos cuantos capítulos más (si los hubiera) para ver algún giro o avance interesante.



     Dentro de la sequía de series shoujo y shonen ai que venimos padeciendo desde que la industria entró en crisis, es un oasis refrescante que sabe a realmente poco, pero que se agradece enormemente. Ojalá más. Ojalá igual.

EDIT 10/01/2021. Pues resulta que salió una miniserie live action de este grupejo y aunque no tenía muy buen pinta, al final terminé viéndola entera.


     El argumento es prácticamente el mismo, salvo algunas omisiones, para hacer que el arco principal encaje en sus 6 escasos episodios. Las canciones son distintas también pero igualmente están muy chulas. El mayor problema desde mi punto de vista era el actor que hace de Mafuyu... Se llama Sanari y es un compositor y cantante de cierta popularidad salido de youtube.

     No es que sea feo pero no entra en mis cánones, y al caracterizarlo, lo dejan aún peor. Dejando eso a un lado, sus compañeros están bastante potables, así que hice lo posible por dejarlo pasar. Pero es que es quien lleva todo el peso de la movida, y su sobreactuación está todavía por encima de la de sus compañeros. Y cuesta mucho no sentir vergüenza ajena en los momentos cruciales.

     En general, raya lo mediocre pero es aceptable para fans. Los momentos dramáticos son demasiado pesados y carece de los puntos cómicos de la historia original. Entretiene, pero hay que tener ganas.

domingo, 30 de agosto de 2020

Owari no Seraph (2015)

     Poco después de mi última entrada empecé un nuevo trabajo que prometía ser muy absorbente, así que decidí tomar una serie que tuviera muchos capítulos para no andar entreteniéndome. Una deportiva, concretamente, pero que aún no voy a mencionar siquiera porque no la he terminado.
     El caso es que un fin de semana que tuve libre se me antojó investigar sobre un par de series antiguas, por saber si el manga ya estaba finalizado. Y así, a lo tonto, me leí todo lo publicado hasta el momento de Bungou stray dogs. Y nop, aún no está finalizado. Luego me acordé de otra que solo tuvo dos temporadas de anime, y me puse a revisar el manga y resulta que a partir del capítulo donde se quedaba la primera temporada, no me sonaba nada. Ya sé que tengo mala cabeza pero si he visto algo, aunque lo revise años después, siempre hay cosas que me son familiares. Y como la tenían en Netflix, me puse a verla así por encima como quien no quiere la cosa... y descubrí que nunca llegué a ver la segunda temporada. Hablo de Owari no Seraph (2015), el Serafín del final.






      "Desde que un virus mortal casi acaba con toda la humanidad, Yuu, Mika y otros niños de su mismo orfanato han vivido como esclavos en la ciudad de los vampiros, a quienes deben entregar su sangre si quieren seguir viviendo. 
Una noche, intentan escapar de la ciudad de los vampiros, pero la fuga resulta un fracaso y solo Yuu consigue alcanzar la salida. En el exterior es recogido por los soldados del ejército demoníaco, humanos supervivientes que portan armas demoníacas para luchar contra los vampiros, a los que Yuu se unirá para vengar a su familia."
     Pues resulta que en cuanto salió la primera temporada me la tragué sin respirar, y apenas un par de meses después, sacaron la segunda. Conociéndome, seguro que decidí esperar un poco más por si salía una tercera (que a día de hoy, nunca llegó), y luego simplemente olvidé mi decisión y asumí que ya había visto la segunda. Lo cual fue una agradable sorpresa, claro, porque por fin pude ver capítulos nuevos.

     Owari no seraph, o Seraph of the end, es un manga de 2012 que continúa publicándose en la Jump Square. O sea, que es mensual. Además cuenta con una serie de novelas a modo de precuela, centradas en otro de los personajes, y que narra los sucesos anteriores a la aparición del virus.

     Técnicamente está en un término medio. Su animación y demás es bastante estándar, no destaca ni por buena ni por mala. Lo que más me choca puede ser el diseño infantiloide de sus personajes a pesar de narrar una historia en verdad terrible y truculenta. Si no fuera por esos rasgos aniñados, sobre todo por los enormes ojazos de todos, la historia podría pasar por un seinen decente. Pero eso, unido a un desarrollo técnico sin pretensiones, hace que la serie pase bastante desapercibida.

     Aunque tampoco se puede dejar de lado el sinsentido que arrastra el argumento. Bueno, a ver, sentido tiene, pero a medida que avanzas en la trama, te va dando la sensación de que se están acumulando demasiados elementos y empiezas a dudar incluso del género de la serie. Para empezar, tenemos a un par de huérfanos (los orígenes misteriosos siempre son bienvenidos). Luego, un apocalipsis donde mueren todos los adultos. Acto seguido, aparecen ¡vampiros! y el protagonista finalmente termina solo y traumatizado, jurando venganza. Hasta aquí, bien.
     Aparece el ejército, y con él, cierto rollito militar y sus conspiraciones de poder entre familias. Ah, y las armas mágicas demoníacas. Sí, magia con toques religiosos. Demonios, y ángeles. Experimentación humana para crear armas definitivas contra vampiros. Oh, wait, ¿los vampiros son realmente los malos? Vaya, pues ya no estamos tan seguros.
     A pesar de todo, el prota se rehace de sus traumas emocionales y vuelve a hacer amigos. Ya no busca la venganza sino salvarlos a todos. Pero según el otro protagonista, él es el que tiene que ser salvado, de humanos y vampiros, de demonios y serafines.
     En resumen es una historia de amistad (¿o son hermanos? ¿O novios...?) entre dos chicos en el ojo del huracán de los intereses creados entre las diferentes facciones de fronteras poco claras. Los acontecimientos los van zarandeando de un lado a otro, y les obligan a hacer extrañas alianzas y a sufrir varias traiciones. No hay dos bandos, hay como 4 o 5, y no están definidos por raza, ni siquiera por familias. Es el abono perfecto para que la historia pueda salir disparada en cualquier dirección.

     A mí todo este jaleo me gusta porque la base es una relación entre dos amigos/hermanos/novios. Me gustó que el que parecía ser el prota "masculino" vengador y varonil en realidad es la "princesa" que necesita ser protegida. Pero, sinceramente, en ocasiones todo se me antoja demasiado saturado, confuso e impreciso.

     La serie cierra arco sin mostrar ciertos detalles que sí se dejan ver en el manga, y acaba con una especie de nuevo comienzo, ya que la historia continúa. Pero al menos da sensación de cierre, y eso siempre lo agradezco. Me pasé al manga y llegué hasta lo publicado a día de hoy. Muchas cosas se van explicando a base de flashbacks, porque por supuesto, también aparece el elemento "recuerdos manipulados". Cosas que pasaron hace cientos de años, y cosas que pasaron hace apenas 9 años atrás. Cuando te crees que ya has descubierto quién es el malo maestro, resulta que aparece otro peor. Y vuelta a empezar. Que no parece que vaya a terminarse pronto, quiero decir, y así me van a tener colgada cada mes en espera de lo siguiente...

     Lo mejor, como digo, es ese punto BL entre los protas. La personalidad de Yuu y Mika puede parecer un poco inverosímil a veces, pero son bastante planos, y divertidos a la vez que trágicos. se hacen querer. Lo peor: la acumulación de elementos y sorpresas "porque sí", y el diseño infantil de los personajes. Quedas advertido.

viernes, 6 de marzo de 2020

Sarazanmai (2019)

     Un breve descanso conlleva una serie breve: Sarazanmai (2019), una flipada visual para mentes muy abiertas a este tipo de series.






     "Debido a cierto accidente, tres estudiantes de secundaria son transformados en kappas. Para poder recuperar su forma humana, deberán derrotar a los kappazombis quitándoles sus shirikodamas, órgano en forma de bola que contiene sus deseos y que se encuentra en el ano. 
     La única forma de hacerlo es mediante el sarazanmai: un ritual que les conecta profundamente y revela sus secretos del pasado."




     Ni medio capítulo me hizo falta para acordarme de Mawaru penguindrum (2011), y es que es del mismo director: un señor llamado Kunihiko Ikuhara, que resulta que también es el responsable de Shōjo Kakumei Utena (1997), serie que vi allá por 2007 y que no entendí para nada, y que también tiene muchas similitudes con esta que me trae.

     Sarazanmai es una historia original, no basada en manga ni novela, que por su alocado argumento y brillantes colores podría parecer que se trata de una comedia de absurdo algo surrealista, pero nop. Porque este señor por lo visto es especialista en la representación simbólica de traumas humanos y crudas realidades de la sociedad japonesa sobre todo, y es bastante fan de los amoríos lésbicos, aunque en este caso, se ha decantado por un toque BL.
     Técnicamente es bella e hipnótica. Las escenas "normales" resaltan mucho por el naturalismo del movimiento y expresiones de los personajes principales, en contraste con unos fondos minimalistas, a veces estáticos y otras llenos de señales y figuras que se mueven simbolizando vehículos o gente de la calle. Bastante psicotrópico, la verdad, pero pronto le pillas el rollo. Porque donde de verdad el director lo da todo es en las escenas de ataque, transformación, lucha y victoria. Ahí ya si superas el choque inicial, entonces podrás disfrutar de la serie. Si no, te quedas igual que me quedé yo cuando vi Utena.
     En esas escenas "raras", como de ensueño, los personajes cantan y bailan, siempre la misma canción con leves variaciones. A veces solo vemos sus siluetas. Los fondos son auténticas paranoias, a veces monocromáticos, otras coloridos a rabiar, estáticos o cambiantes, con elementos y figuras voladoras. Pero como siempre son más o menos las mismas escenas, pues las aceptas como son y dejas de rallarte.

     Bajo esta onírica fantasía se desarrolla una historia bastante durilla. La cosa, según me pareció entender, va de deseos, de amor y secretos. El prota perdió su "conexión" con su familia, en especial con su hermano pequeño, y está dispuesto a mentir y engañar con tal de recuperarla. Su mejor amigo también está dispuesto a lo que sea con tal de no perder su amistad. Y el último en llegar solo quiere romper todo vínculo para así poder seguir junto a su hermano mayor. Por su parte, el dúo antagonista, los dos policías, también soporta su porción de separación y deseos secretos, aunque en realidad, cada uno lucha a su manera por el otro.
     Problemas muy gordos, situaciones en ocasiones realmente crudas que, a pesar de ser tratadas con ligereza por el entorno ridículo y surrealista en el que tienen lugar, no pierden su filo. Por eso, aunque los tres niños parecen ir superando sus barreras y recuperando lo que perdieron o querían perder, el final es inevitablemente agridulce por su coherencia. Bueno, a ver, hay como una especie de flashforwards verdaderamente terribles donde los tres pasan por situaciones bastante duras, pero alguien comenta que solo es un futuro posible de todos los que podrían haber sido, para luego concluir en un breve epílogo bastante esperanzador, así que supongo que queda en manos del espectador decidir qué pasará después.

     ¿Me ha gustado? Sí-pero. Ronda el límite de mi capacidad para asimilar el surrealismo simbólico japonés, pero la historia tiene suficiente masa para contrarrestar lo etéreo, así que por mí, aprueba.

domingo, 3 de febrero de 2019

Dakaretai Otoko ichi-i ni Odosarete Imasu (2018) / Spain-Hen (2021)

     Es muy raro que salgan series de temática yaoi o BL pero afortunadamente siempre cae alguna por temporada. Este año nos ha dejado Dakaretai Otoko ichi-i ni Odosarete Imasu (2018), [literalmente: "El hombre más deseado me ha amenazado"] presa que aceché muy de cerca hasta que pude devorarla.







     "Takato Saijo es un experimentado actor que acaba de perder el título de Hombre más deseado ante Junta Azumaya, un actor novato con quien compartirá reparto en su próximo trabajo. Una noche de copas, Junta toma varios vídeos de Takato hablando borracho, y a cambio de ellos, Junta le pide a Takato que se deje abrazar por él."






     Técnicamente no hace un gran alarde de medios, pero es más que suficiente para llevar bien la serie. Y aunque siempre es de agradecer un diseño bello y una animación de calidad, a los fans de este tipo de series es muy fácil tenernos contentos.
     Fiel al manga (al menos por lo poco que he podido pillar por ahí), representa bien los contrastes entre el carácter animado y juvenil de Junta y el malhumorado de Takato. Aunque en lo que respecta a este último, como personaje en sí, tanto en el manga como en el anime, me resulta poco coherente, y por tanto, difícilmente creíble. Por un lado aparenta una personalidad fuerte y decidida, como actor ha desarrollado una larga y exitosa carrera desde niño, y aunque eso le haya reportado pocos amigos, tampoco parece necesitarlos. Sin embargo, en mi opinión cae demasiado fácilmente ante Junta, se enamora en dos capítulos y desarrolla una dependencia demasiado fuerte en poco tiempo. No me disgustan los tsunderes siempre y cuando estén bien construidos, y Takato es algo inestable, no presenta un buen equilibrio entre su fuerte imagen pública y su tierna personalidad privada.

     La serie no se corta mucho a la hora de las escenas picantes, aunque se cuida evidentemente de caer en lo pornográfico. Pero deja ver mucho de besuqueo, caricias, rostros llorosos y manos que se cuelan en zonas indecentes. En ese sentido cumple con creces, así que no es apta para mentes cuadradas.


     Hablando de Sasaki to Miyano recordé que se había estrenado la película de esta serie, cuyo manga seguí leyendo durante un tiempo y a la que acabé pillando cariño. Y me hizo tanta gracia que tomaran el arco de España para el largometraje que en cuanto salió la primera versión piratilla me la tragué.







     "A pesar de sus logros, Takato siente que sigue estando por debajo de Azumaya. Por eso, cuando le ofrecen un papel para una particular versión de Bodas de sangre, se marcha a España a aprender flamenco sin avisar a Junta."






     Lo que más me gusta y me sigue sorprendiendo de los japoneses es la seriedad con la que se documentan para hacer sus trabajos. Takato se viene a España, y no va a Madrid ni a Barcelona, ni siquiera a Sevilla (aunque se menciona) sino a Ronda, y de allí remata en Mijas. Y en sus caminatas turísticas podemos ver con detalle paisajes reales de ambos pueblos. Los personajes españoles hablan en un español bastante coherente, aunque la entonación y pronunciación no suenen naturales. Los medios técnicos no permiten demasiado detalle pero aun así salva las coreografías flamencas con bastante dignidad.

     Muestra el arco de España al completo a un ritmo ágil y equilibrado entre la comedia y el drama. Con sus besos y escenitas picantes oportunas. Se echa de menos algo más de cuidado en al calidad pero, vaya, como digo más arriba, viendo lo escaso que está el patio en este género, me parece maravillosos todo.

jueves, 24 de enero de 2019

Banana fish (2018)

     Después de dedicar el poco tiempo que tenía a vaciar el disco duro de películas atrasadas, decidí que había llegado el momento de pasar a algo más intenso y me pillé Banana fish (2018). Y ahora, casi cinco series después, más vale que escriba ya su entrada o se me va a amontonar el trabajo. Y es que por mucho que lo retrase, tendré que comentarla tarde o temprano, así que cuanto antes mejor y aquí vamos.








     "Ash Lynx es el líder de una pandilla callejera que cuenta con la protección de un capo de la mafia neoyorquina. Sin embargo, tras un encuentro fortuito con un hombre moribundo, acabará involucrado en una investigación que pondrá en peligro su vida."









     Prácticamente la devoré. No solo porque tenía mucha hambre de algo así, sino porque además era frenética e intensa, no dejaban de pasar cosas, y no podía dejar de verla más que cuando me caía de sueño. Banana fish es un manga de finales de los 80 pero para el anime han optado por simular un Nueva York más actual, así que no tiene tufillo vintage. Tiene una trama compleja y violenta, con  drogas, sexo, abuso de menores y asesinatos. No es yaoi propiamente dicho, porque no se confirma romance entre los protagonistas, pero sí que se traen cierto rollito BL por lo menos, y hay mucho violador homosexual por ahí, aunque nunca se ve nada de forma explícita.
     Diseño de personajes, ambientación, coreografías y animación en general merecen un notable alto, así como la narración y estructura de la historia que abarca todo el manga, a excepción del epílogo de  nosécuántos años después. Todos los personajes son redondos y pesan en su justa medida, nadie parece parte del fondo, todos y cada uno aparecen retratados con justicia y profundidad suficiente, aunque algunos estén como "de paso" o parezcan meros "enlaces" como es el caso de Shunichi Ibe, el fotógrafo que lleva a Eiji a Nueva York, o Skip, el niño de la pandilla de Ash que secuestran junto con Eiji al principio de todo el jaleo.

     Aquí hay que tener muy claro que el protagonista es Ash y únicamente Ash. Eiji es su soporte, el punto de giro emocional que necesitaba en su vida y el motor que le impulsará a continuar cuando no pueda más. Ash puede parecer su caballero ya que lo rescata muchas veces, pero realmente es la princesa que únicamente Eiji puede salvar. Una relación hermosa, casta, de amor espiritual que a pesar de su fuerza no está destinada a terminar bien. Ash es un asesino con un turbio pasado como prostituto y Eiji es un universitario japonés de buena familia, así que pronto me hice a la idea de que esto no podía tener un final feliz. Pero de ahí a acabar como acaba, es demasiado cruel.
     Debo reconocer que a pesar de que todo llevaba un tinte bastante realista, llegué a albergar esperanzas de que Ash podría encontrar la forma de escaparse de todo y tener un final super happy viviendo una vida normal con Eiji en Japón. Pero realmente me conformaba con algo más previsible, como que acabaran muertos o al menos separados. Y, bueno, así es como fue, solo que la forma en que sucede es para denunciar a la autora.
     Hay finales tristes, finales cabrones, y luego tenemos el final de Banana fish.

     También me gustó mucho la relación que se establece entre Ash y Max Lobo. Al principio creí que se quedaría en odio por venganza, pero poco a poco el papel del periodista cambia y aparece una peculiar relación padre-hijo muy tierna y muy divertida en ocasiones. El episodio de la fuga del psiquiátrico tiene partes realmente cómicas.

     Por lo que he visto, es totalmente fiel al manga, salvo detalles de diseño y poco más que fueron necesarios para adaptarlo a nuestros días. El final es idéntico pero cuenta con un pequeño epílogo que tiene lugar siete años después y que, muy a nuestro pesar, corrobora el final para que no quede duda alguna. En conjunto cumplió mis expectativas y las superó, es una gran historia que creo superará bien el paso del tiempo. No deberías perdértela.

viernes, 25 de mayo de 2018

Spiritpact - Yomi no Chigiri (2018)

     Para mi sorpresa y gran regocijo, este año nos ha obsequiado con una segunda temporada de Spiritpact (Soul contract), de la que ya hablé aquí. Al parecer se ha emitido casi al mismo tiempo  tanto en China como en Japón, será por eso por lo que ha llegado más rápido y con nombre japonés: Spiritpact - Yomi no Chigiri (2018).


     "Poco a poco, You Keika (Yang Jinghua) va asumiendo sus responsabilidades como sombra espiritual de Ki Tanmoku (Xi Duanmu) al mismo tiempo que intenta comprender mejor a su compañero. Sin embargo, sus enemigos tratarán de separarlos para debilitarlos trayendo a su encuentro un fantasma del pasado de Ki."

     Esta segunda parte es digna sucesora de la primera salvo por la duración, ya que han sido más capítulos (¡Yay!). Sin embargo se olvidan un poco (mucho, bastante) de la historia de sus vidas anteriores, y se centran en la infancia de Tanmoku, cuando al parecer era un crío inocente que se esforzaba para honrar a la familia y ser un digno sucesor. La parte buena: verlo de peque, taaaan tierno. La parte mala: los flash backs aparecen en grandes dosis, a veces desordenados, y a veces repetidos, y desconcentran del meollo.
     Debido al fantasma del pasado que reaparece en su vida, Tanmoku se muestra casi toda la temporada más débil y vulnerable de lo que cabría esperar. Y Keika, a su vez, más fuerte y varonil, demasiada evolución en tan corto período de tiempo. Es casi como si los papeles de su relación se invirtieran totalmente, y no es que me parezca mal, pero es casi como ver otra serie. Eso sí: los yaoi moments también aumentan exponecialmente, y eso siempre es de agradecer.
     
     Me siguen divirtiendo sus guiños y su humor chino, me sigo perdiendo un poco con los líos familiares y relaciones entre clanes, pero me engancha lo enrevesado de sus vidas pasadas y demás.

     Hablando de guiños, repasando la serie me encontré con estos personajillos:
     No sé quiénes podrán ser los de los extremos, pero los del centro son los protagonistas de la serie que estoy viendo ahora y de la que hablaré en su momento, ya que tengo otra pendiente de comentarios.

     En fin, fue bonita mientras duró, aunque a veces me impacientara por la lentitud con la que avanza la trama, pero irremediablemente es una de mis favoritas, y esperaré con ansias nuevas entregas que devoraré oportunamente. Ñam.

martes, 24 de abril de 2018

Hakata Tonkotsu Ramens (2018)

     Después del empacho de Major, de la que por cierto ya ha comenzado la serie sobre la siguiente generación, quise dejar de un lado las deportivas y el béisbol y ver alguna de esta temporada. La elegida fue Hakata Tonkotsu Ramens (2018), que aunque deportiva efectivamente no es, acabé descubriendo que no está del todo desligada del béisbol.

     "En la ciudad de Fukuoka, el distrito de Hakata reúne la mayor concentración de bandas criminales. Lin Xianming es un joven mercenario que trabaja para pagar las deudas de su familia. Un día recibe el encargo de asesinar al detective Zenji Banba, pero harto de los abusos de la organización para la que trabaja, decide aliarse con él en su investigación."

      Al principio me chocaba que el prota fuera siempre vestido de chica. Creía que tal vez era un disfraz para ayudarse en su trabajo, pero como él mismo explica a su primera víctima, se trata solo de su pasatiempo. Además no actúa para nada afeminado, así que al final me acabé acostumbrando. Su relación con Banba, como era de prever, va cambiando de aliado provisional a compañero permanente, pero el lado protector del detective, a modo de hermano mayor, le da un toque BL muy soft pero que no deja de resultarme atractivo.

     Es una serie de acción y misterio, un thriller negro donde los protagonistas no dejan de matar, torturar y robar, incluso con cierta deslealtad entre ellos (al fin y al cabo, son negocios), pero son tan majos y tienen una integridad tal hacia sus principios de justicia, que te caen bien y les perdonas todo. Son buenos tipos con un trabajo bastante sucio.
     Al principio, por cómo se van entrelazando las tramas a base de casualidades casi cómicas, me recordó un poco a Baccano, y por el lado criminal, a Black Lagoon, pero en esencia es del tipo "grupo de especialistas" que se encargan de resolver casos. Pero tiene buen argumento, mantiene muy bien el suspense y está bien construída. Sin más. No es tampoco que sea muy original pero realmente me hubiera gustado ver un "continuará" al finalizar el capítulo 12.

jueves, 5 de octubre de 2017

Hitorijime my hero (2017)

     Ni bien terminó la emisión de Hitorijime my hero (2017), me la bebí. Son muy pocas las series que salen de este género, así que difícilmente me resisto a verlas en cuanto están terminadas.

     "Debido a su delicada situación familiar, Masahiro Setagawa había pertenecido a una pandilla de gamberros hasta que conoció a Kousuke Oshiba, un justiciero solitario apodado el asesino de osos. Años después, Oshiba y Setagawa se han convertido en profesor y alumno, y los sentimientos entre ellos han pasado a otro nivel sin que se dieran cuenta."

      Aunque la historia empieza con el hermano menor de Oshiba, amigo de Masahiro, y su amigo de la infancia Asaya Hasekura, la pareja protagonista es la otra. El arco inicial es bastante tierno y se resuelve rápido, ante la inesperada comprensión del resto del grupo de amigos. La historia principal, en cambio, es más retorcida y problemática, y por eso, tiene más encanto. Aunque... tampoco es lo mejor que he visto.

     La temática yakuza, pandilleros, crímenes y demás siempre ha sido de mis favoritas pero esta es bastante light. Pero no me quejo, que mejor es esto que nada, oye. Doce capítulos no dan para mucho pero me doy por satisfecha. Su poquito de amor tierno, amor prohibido, peligro, emoción... y sobre todo, boys lovinggggg.

     El prota da una impresión bastante sosa, demasiado inexpresivo, pero por eso mismo cuando pierde la calma es taaaaaan bonito jeje. Me hubiera gustado ver más de esta pareja, pero bueno, no está mal sabiendo cómo está el mercado BL. A saber cuándo volveremos a probar otro bocado.

martes, 1 de agosto de 2017

Yuri! On Ice (2016)

     Mucho he tardado en verla pero por fin cayó Yuri! On Ice (2016), y es que cuando una serie me genera muchas expectativas, me dan un poco de miedo. Espero un tiempecito a ver si cae otra temporada y mientras me voy enfriando, hasta que ya no puedo más y la empiezo.


     

     "Yuri Katsuki es un joven patinador que, después de fracasar estrepitosamente en su primer Gran Prix internacional, regresa a casa de sus padres para replantearse su futuro.
      A punto de considerar la retirada y heredar el negocio familiar, de repente aparece frente a él su ídolo y cinco veces campeón del mundo Victor Nikiforov, quien ha decidido tomarse un descanso y convertirse en su entrenador."









     Puedo decir que mereció la pena. Aunque tampoco entiendo a qué viene tanto revuelo, reconozco que tiene muchos buenos puntos: chicos guapos, deporte exótico, mucha sensualidad, mucha ambigüedad, comedia, emoción, escenarios reales... Peca un poco de "repetitiva", porque reutilizan mucho las actuaciones aprovechando misma música y ropa, pero ¡ay! es que no te cansas de verlas... Y como me dijo cierta amiga mía, "le faltó chicha".
     A mí realmente no me molesta si hubo o no hubo beso, si el intercambio de anillos era o no era realmente un compromiso. No me hace falta que se metan mano para disfrutar de su relación maestro-alumno y amantes platónicos. Cada uno que lo interprete como quiera. Me emocionaba cada vez que le salía bien el cuádruple ese y me dolía cuando se distanciaban. ¡A mí lo que me faltan son más capítulos!

     Mola también el hecho de que no sea una historia desde el principio, quiero decir, de un adolescente fascinado por el patinaje que empieza desde cero y va superando fases hacia una lejana meta. Sino que se trata de un veinteañero profesional que, tras clasificarse para una competición importante, se derrumba, para volver a levantarse e intentarlo al año siguiente.
   
     Molan los rivales, sobre todo, el Yuri ruso.

     Mola reconocer Barcelona en los capítulos finales.





     Mola que Victor no haya venido solo hasta Japón para entrenar a Yuri, sino para despertar su sexualidad reprimida (y que Yuri no parezca darse cuenta, lo que lo hace todo más divertido)

     Mola ese ending con imágenes de la fiesta del año anterior, de la que Yuri no recuerda nada a pesar de que fue el alma de la fiesta, ¡y que fuera realmente ahí donde comenzó todo!

     Molaría que pronto hubiera otra temporada...